Mayo 19, 2008...11:42 am

Préstamos Hipotecarios: el beneficio de hoy es el sacrificio del mañana.

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Ironia 2
Creative Commons License photo credit: Libertinus

En la actualidad, muchas personas gozan de vivienda propia en el Ecuador gracias a los préstamos hipotecarios del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social; por supuesto, los más beneficiados han sido aquellos que contrajeron tal deuda durante los setentas y ochentas y que, debido a la constante devaluación de la moneda y la posterior dolarización de la economía, hoy continúan realizando pequeñas amortizaciones para cubrir una deuda que, en términos de valor real, es muchísimo más baja que la contraída en un principio.

Esta realidad, desde la perspectiva inmediata del asegurado, ha sido muy beneficiosa: su deuda casi de manera instantánea “se ha desvanecido”. Sin embargo, existen varios efectos colaterales de ese hecho que hoy repercuten sobre el propio afiliado, pues las periódicas descapitalizaciones de las reservas hoy se traducen en bajas pensiones y en un ineficiente servicio de sanidad. Así, aquellos adultos mayores que en su momento pudieron construir su casa, hoy se ven forzados a venderla para poder solventar los costos de su vejez; además de verse en el apuro de seguir trabajando pues la pensión “no alcanza” para llegar a fin de mes.

A pesar de que la historia y los resultados han sido negativos, el IESS -haciendo caso omiso a consultores y analistas- desde 2007 concede nuevamente créditos hipotecarios y quirografarios en el marco de su función social y su larga tradición como entidad crediticia. En principio, se han definido condiciones que garantizarían el favorable equilibrio financiero y actuarial; no obstante, inversiones de este tipo siempre están cargadas de un altísimo riesgo, y así lo ha constatado la historia de la seguridad social ecuatoriana. Por otro lado, la intensa campaña de comunicación realizada por la institución ha captado la atención de los afiliados, quienes sin un mayor análisis han dado por hecho que los préstamos del IESS son la mejor opción del mercado.

Desde la perspectiva del afiliado, los préstamos hipotecarios presentan ventajas como desventajas y, más bien, la decisión de endeudarse obedece a las necesidades y posibilidades de cada individuo u hogar. Frente a una opción de endeudamiento en la banca privada, el IESS ofrece un plazo más extenso, préstamos a personas mayores y jubilados y garantías más accesibles. Entre las desventajas están el exceso de trámites, exigencias y una serie de gastos adicionales que deberá cubrir el afiliado: seguro contra incendios y desgravamen, escrituras de compra venta, registros; amén de que la propia tasa de interés no representa un beneficio significativo frente a la media de la banca privada.

Desde el punto de vista del futuro de la Institución, existe un amplio consenso: proveer vivienda no es una función que competa al Seguro Social; tal competencia debe recaer en el Estado o en los municipios. Este tipo de inversiones -de carácter privativo- lo único que han generado a lo largo de la historia es una descapitalización de la reserva, lo que pone en riesgo el futuro de las pensiones. Recientemente, en el mes de abril, el IESS registró un déficit actuarial de 5 000 millones de dólares y, según los analistas, una de las ocho causas de este desequilibrio estaría en el programa hipotecario que, en 1995, acumuló pérdidas que alcanzan el 31% de la cartera otorgada.

De mantenerse los lineamientos actuales, viene una necesaria pregunta ¿cómo se sostendrá el fondo de pensiones en el futuro? En este sentido, urge una reforma integral a la Seguridad Social que, antes que nada, garantice su función esencial: proteger contra las contingencias de invalidez, vejez, mortalidad, enfermedad, maternidad, etc.; a través de inversiones productivas cuyo rendimiento sirva para mejorar el monto de las pensiones y el sistema de sanidad.

2 comentarios

  • Lastimosamente el IESS se lo ha venido manejando como un fuerte brazo político, no solo para privilegiar con cargos públicos a militantes del partido a cargo del gobierno, sino que a través de medidas “populistas” se han tomado decisiones como subidas de pensiones, préstamos, condonaciones, entre otras… sin el menor estudio y respaldo técnico de por medio.

    Yo realmente no creo que Ecuador tenga el caso de que el anciano venda su casa para llegar a fin de mes, esa es una situación que se da mucho más en Europa o EEUU, aún en nuestro país la propiedad está por encima de muchas otras cosas, e incluso esa vivienda, sirve como cobijo para toda la familia (2 o 3 generaciones) que ayudan a “llegar a fin de mes”.

    Mucha gente que accede actualmente a los préstamos del IESS, lo hacen con la esperanza que los mismos alguna vez sean condonados, o se privilegien de otras medidas populeras, como ya ha sucedido en otras ocasiones.

  • Los préstamos hipotecarios del IESS se diseñaron en esta forma por negocio; ya que no es como en el pasado, en donde la ayuda para que los afiliados construyeran sus casas se daba en base de intereses blandos y a treinta años o más. Ahora los préstamos están entre 11.5 % y 13 % anual, igual que cualquier banco. De ahí que prácticamente la aceptación ha sido mínima, solamente un 4 % han optado por este préstamo, que por lo pronto es solamente para compra de viviendas hechas. La conclusión: esta inversión de Seguro Social es un
    fracaso.

    A pesar de lo que se (des)informa en los medios, lo que más tiene el IESS es dinero: el gobierno ya inyectó 400 millones de dólares que adeudaba y, en un futuro no muy lejano, entregará 4,000 millones de dólares. El problema es ¿qué hacer con ese dinero? Si se dejan en las arcas del Banco Central, el rendimiento no superaría el 2% de interés anual; mientras que en otras inversiones podría recibir hasta el 11.5 % o 12 %, que es una diferencia abismal. Sin embargo el Consejo Directivo, que a su vez tienen asesores de alto nivel, han hecho inversiones millonarias en empresas sin riesgo y que están en la bolsa de valores: Holcin Cemento de Suiza, Petroleras, Hidroeléctricas, etc. Estas ganancias servirán para mantener el fondo de pensiones de los afiliados en el futuro.

    Algo insólito ocurre en el Ecuador. A diferencia de otros países en que solamente –y es lógico- se ocupan de dos prestaciones: sanidad y pensiones; el paternalismo ecuatoriano trabaja en las áreas más diversas: riesgos de trabajo, Seguro Social campesino, atención odontológica, tercera edad, asistencia a jubilados (no en pensiones, sino enseñándoles a bailar, cantar, ejercicios, masajes, etc) prestaciones que representan una iniciativa humanamente notable, pero que requiere de un presupuesto gigantesco, que solamente en este país bendito de petróleo, banano, piña, mango, minas, flores, artesanías, puede sobrevivir.

    Recientemente, una Compañía Canadiense hizo una prospección en la Cordillera del Cóndor- donde hubo una batalla que ganó el Ecuador- y dio como resultado que las reservas de cobre son más altas que las de Chuquicamate (la mina de cobre más grande del mundo), pero los indígenas se oponen a su explotación.


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